A partir del 1 de junio de 2013, todas las viviendas construidas antes del 2007 que vayan a ser alquiladas o puestas en venta deberán poseer el certificado de eficiencia energética en todo el territorio Español. La ley aparece en el Real Decreto aprobado por el Consejo de Ministros a principios de abril y publicado en el BOE.

La etiqueta deberá aparecer en todos los anuncios, ofertas, promociones y publicidad dirigida a la venta o alquiler de cualquier inmueble. Lo clasificará con un color y una letra – del verde al rojo y de la A a la G-, según su consumo energético; siendo la A la calificación más alta (mayor ahorro) y la G, la más baja (mayor gasto).

Las sanciones por incumplimiento de la norma según la Ley General de Defensa de los Consumidores y Usuarios, se aplicarán según el grado de gravedad – falta leve, grave o muy grave-, e irán desde los 3.000€ hasta los 600.000€.